martes, 11 de diciembre de 2007

La navidad

La navidad.

Estamos a unos cuantos días de celebrar la navidad. Para unos son días muy esperados por que tendrán vacaciones, para otros será un momento de fiesta y alegría, y para otros más, un día para la reflexión y oración. Sabemos que la navidad es uno de los dos acontecimientos fundamentales del cristianismo, porque celebra el nacimiento de Jesús y el otro acontecimiento importante es su resurrección.

Dios se hace hombre, y como dice el evangelio de san Juan “el Verbo de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros”. Es el acontecimiento central del proyecto de Dios para la humanidad, envía a su propio Hijo para enseñarnos a través de él su Palabra. La misión de Jesús es buscar la salvación del género humano, a esto lo llamamos la redención. Vino para salvarnos. En una ocasión un periodista le preguntaba a su Santidad Juan Pablo II, que sintetizará en una palabra qué era la Iglesia. Inmediatamente la respuesta del Santo Padre no se hizo esperar y contestó: “La Iglesia es Salvación”.

Por eso durante todos estos días la Iglesia busca concientizar a los cristianos de manera especial, prepararse en el interior para celebrar este gran acontecimiento, que Dios nacerá en medio de nosotros. Esta preparación que nos invita la Iglesia es a través de dos puntos en concreto la conversión y la oración. La conversión es un cambio en la manera de vivir, transformando los actos negativos en positivos, además apoyado por el sacramento de la reconciliación, donde pedimos a Dios que nos perdone de todos nuestros pecados. Y la oración como momento de acercamiento espiritual de encuentro personal con Él.

En la actualidad muchos han tomado de pretexto este acontecimiento para realizar una fiesta, dejando a un lado su aspecto central, que es celebrar el nacimiento de Cristo. Nos vamos olvidando poco a poco del verdadero sentido de la navidad y la hemos convertido en una fiesta civil. Parece que Santa Claus o Papá Noel es más importante que Cristo. Los regalos, la comida o cena son más centrales que no pueden faltar jamás, aunque si pueden faltar el árbol de navidad o el pesebre.

Recuperar el verdadero sentido será trabajo de todos los cristianos, deberemos redoblar los esfuerzos para mantener viva está fiesta, dándole su sentido más sagrado con hechos concretos y sobre todo con el testimonio de vida.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Las posadas

Las posadas.

Para muchos sonará extraño este nombre o este título, de posadas. Es una celebración mexicana que ayuda a preparar la navidad. Está dentro del marco religioso, su celebración inicia el 16 de diciembre y termina el 24 con la celebración de la Navidad, el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. Su origen viene desde la primera evangelización por parte de los misioneros españoles a México en el siglo XVI.

De manera especial fueron los agustinos, que al llegar a México descubrieron la cultura, con la religión y las costumbres propias de los indígenas, aprovecharon estos elementos culturales para inculturizar el evangelio y así evangelizar a los indígenas. Se dice que en 1587, fray
Diego de Soria obtuvo del Papa Sixto V la bula autorizando la celebración en el Virreinato de la Nueva España (México) unas Misas, llamadas de aguinaldo del 16 al 24 de diciembre y que se realizarían en los atrios de las iglesias. Junto con las misas se representaban escenas de la Navidad. Luego de la Misa se realizaban festejos con luces de bengala, fuegos artificiales, piñatas y villancicos (cantos religiosos con tintes navideños).

Los religiosos encargados de la evangelización se ayudaron de las representaciones en las posadas para presentar el peregrinar de
José y la Virgen María a su salida de Nazaret hacia Belén y, posteriormente representar el nacimiento de Jesús. Esta representación se conforma de nueve posadas, y consiste en solicitar alojamiento en ese simbólico camino a Belén hasta el día 24 de diciembre, víspera del nacimiento de Jesús. Durante este peregrinar se hacen notar las dificultades por las que tuvieron que pasar hasta encontrar alojamiento en la cueva de Belén.

La forma de celebrarse varía según la zona del país donde se realicen, se celebra cada día en una casa diferente del barrio.

El esquema más generalizado es el siguiente:

1. Se realiza una procesión de la gente del barrio llevando a los "peregrinos" (José, María montada en un burro y ángeles acompañando el camino, estos hechos de barro u otro material), o bien, algunas personas -generalmente niños- disfrazados que los representan. La gente que va en la procesión lleva velas de colores en las manos.

2. En cada casa por la que pasa, canta un verso pidiendo posada (alojamiento) y dentro les contestan con otro verso, rechazando el alojamiento, alegando que no hay lugar para ellos. Al final se da alojamiento a los “peregrinos” entrando en la casa.

3. Una vez dentro de la casa, bien frente al nacimiento o frente a los "peregrinos", todos los participantes rezan el Rosario, intercalado con cantos propios para la posada.

4. Después de las oraciones, llega el momento de la fiesta, en la cual se consumen alimentos tradicionales que pueden ser ponche, atole, tamales y se reparte el aguinaldo (una pequeña bolsa llena de dulces y fruta).

5. La culminación de la fiesta es el momento de romper la
Piñata.

Desafortunadamente esta tradición que celebramos desde muchos años atrás, en los últimos años es cada vez más común que su realización en México se convierta en realizar una fiesta, con baile, alcohol, cena olvidándose totalmente de la parte religiosa. Muchos mexicanos toman las posadas como pretexto para no trabajar y divertirse un poco.

Esto me permite hacer una reflexión para cada una de las culturas en el mundo, donde en cada una de ellas tienen celebraciones religiosas, como las posadas, que no permitan que el materialismo, relativismo y consumismo, consuman nuestras bellas tradiciones. Debemos hacer los esfuerzos necesarios para seguir conservando los elementos que nos dan identidad como nación, nuestras costumbres, nuestras fiestas. Hoy será la lucha de no paganizar la fe, manteniendo en vida lo que nuestros ancestros nos han dejado como legado.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Los regalos

Los regalos

Una de las prácticas más comunes que realizamos los seres humanos para agradecer, festejar, conquistar o quedar bien con alguna otra persona es la de regalar algo. Sería interminable la lista que podríamos mencionar de los regalos más comunes que se dan.

El tipo de regalo varia dependiendo de la persona, el contexto, la situación, el motivo. Una de las épocas de más compras para regalos es la navidad, las tiendas se llenan, llegan las ofertas, se ofrecen productos a través del crédito bancario, se busca cambiar el vestuario, comprar muebles nuevos, darse un gusto personal, etc. La navidad se ha convertido en un buen pretexto para comprar y regalar de todo.

Los regalos personales y más costosos normalmente se dan a las parejas, familiares o amigos más íntimos. Los regalos más comunes y menos costosos aquellas personas que no son tan especiales e íntimas, pero si se busca mantener cierta cercanía.

No podemos negar que los regalos en su gran mayoría son cosas materiales. Pero existen otro tipo de regalos, los llamados regalos espirituales, que no son otra cosa que regalos de tipo afectivo, sentimental, de realizar hechos concretos. El año pasado durante la fiesta de la Inmaculada Concepción, el Papa Benedicto XVI en su mensaje decía “que hay que ir contra el consumismo y poder darse más a los demás”.

Es triste darse cuenta que muchos de los regalos, hablando dentro de la familia, sirven para comprar el cariño, la responsabilidad y el afecto, más no dárselos personalmente. Regalos como el cariño, al amor, el respeto, la paciencia, el perdón, la sinceridad, la armonía, etc, deberían ser los regalos más comunes y más apreciados. Podremos aprender a no gastar tanto dinero, pero si gastar muchas energías en poner primero el corazón que la cosa material.

La navidad podría se un buen inicio para hacer los primeros regalos espirituales, son lo que significan más y hablan más que cualquier otra cosa.

Buenas compras espirituales en esta navidad.

sábado, 1 de diciembre de 2007

El Adviento

Adviento

Adviento palabra latina: Adventus que significa venida. Para muchos esta palabra suena extraña y para los que profesamos la fe católica nos puede decir mucho. Es el primer período del calendario litúrgico que antecede a la navidad. La Igelsia ha colocado esta fiesta como un momento de preparación para recibir el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. Además este momento de preparación tiene la intención de que cada hombre pueda entrar en sí mismo para una autoreflexión que lo conduzca a una conversión y cambio en su vida, con la intención de preparar su porpio camino a la llegada de la navidad.

Muchas veces esta preparación la realizamos de una manera material, es decir, nos preparamos para comprar los regalos que vamos a dar en esas fechas, realizar las compras necesarias para la comida o la cena, colocamos el árbol de navidad junto con el nacimiento, nos compramos ropa nueva para estrenarla ese día, buscamos cambiar el órden de la casa, etc; siempre resulta ser una preparación de este tipo. Pero la verdadera intención del adviento va más allá de lo material, porque en esencia es la parte espiritual la que interesa en este tiempo.

Creo que es un momento propicio para todos entrar a una reflexión personal de ¿cómo hemos vivido hasta estos momentos?, ¿cómo lo he hecho para vivirla? ¿Qué tengo que cambiar? ¿Hacia dónde tengo que dirigir mis actos?. Además, junto con esto podremos buscar un momento adecuado para reflexionar con nuestra familia la relación interna. Ya que el adviento hará mucha referencia sobre la Sagrada Familia, modelo para toda familia.

Hoy parte de los problemas que más aquejan al mundo es el aspecto familiar, las relaciones internas, la figura del padre o de la madre, el contacto con los hijos, la desintegración familiar, la violencia familiar, etc; son temas que tienen que ver con la familia. La invitación de este próximo adviento será no preparar la venida de Cristo desde una manera material, sino desde dentro de casa, en la familia.

domingo, 25 de noviembre de 2007

La familia

La familia

En diversas ocasiones, se ha mencionado que la familia, es el núcleo de la sociedad. Esta definición es para muchos la más exacta e idónea para clarificar, no sólo lo que es la familia, sino su importancia dentro de la comunidad.

Esto se debe a que la familia, será quien forme a las futuras generaciones, aquellos que dirigirán los hilos de las naciones, de la sociedad. Por lo mismo, es de suma importancia, el hecho que las familias están bien constituidas y bien consolidadas en valores, para que los hijos, se puedan formar en un ambiente acogedor y amoroso.

Una de las preocupaciones para las futuras generaciones es poder crear el ambiente propicio para que los hijos, crezcan y sean hombres y mujeres de bien. Para muchos de nuestros países la familia, es la base para que todo ser humano, se pueda integrar de manera correcta a la sociedad.

Por el contrario los aspectos negativos, deben ser estudiados y anotados, para que ellos no se vuelvan a repetir. En el fondo, a la familia, se le considera la escuela primaria, frente a los desafíos sociales, de los hijos.

Es en la familia, donde el ser humano, aprenderá lo que son los afectos y valores. De que manera hay que manejarlos y que es lo correcto a realizar y lo que no. La familia es también núcleo de amor, afecto y comprensión. Al igual, que escuela primordial de los valores y virtudes a seguir.

domingo, 18 de noviembre de 2007

El deporte

Se dice que “el deporte es salud”. En nuestras época son muchos que dan un valor significativo a la frase, pues han encontrado a través de la práctica de un deporte cualquiera un punto de equilibrio y bienestar para su salud. Y creo que es verdad, pues muchos doctores al revisarnos en una consulta rutinaria uno de sus tantos consejos es el de hacer deporte para mejorar nuestra salud.
Me parece oportuno tomar en cuenta la importancia que puede tener la práctica de un deporte en nuestra vida. Viendo en los últimos años como los índices de sobrepeso en el mundo día a día están subiendo de niveles, países como Estados Unidos y México poseen los niveles más altos de sobrepeso en sus habitantes. Por eso es necesario iniciar una mejor cultura a la práctica de un deporte desde correr, nadar, andar en bicicleta, hasta formar parte de un equipo de fútbol, básquetbol, béisbol, etc.
Hoy hacer deporte nos ayudará a beneficiar nuestra propia vida previniendo, desarrollando y rehabilitando cada una de las partes de nuestro cuerpo. Esto implicará una disciplina, un esfuerzo y sobre todo constancia. Hoy la invitación es valorar nuestra vida y darle un poco de aquello que le hace bien, como lo es el deporte.
Juan José Cedeño

El deporte

viernes, 9 de noviembre de 2007

Desastres naturales

Los DESASTRES NATURALES
En los últimos tiempos el mundo ha sido testigo de múltiples eventos naturales, muchos de ellos de consecuencias catastróficas, donde los resultados no han sido nada alentadores para los habitantes donde han sucedido. Hoy en el estado de Tabasco (México) unas 700,000 mil personas tuvieron que ser evacuadas a causa de las inundaciones que ha sepultado ciudades y pueblos enteros. No muchos años atrás en el mes de diciembre el mundo fue también testigo de un desastre natural en Asia, el Tsunami, que destruyó ciudades, pueblos, con millares de personas muertas y desaparecidas, pueblos de culturas milenarias borrados totalmente de la faz de la tierra.
Un desastre natural puede ser desde un sismo, un huracán o cualquier otro fenómeno extremo de la naturaleza que provoque una catástrofe de manera principal cuando ocasiona pérdidas humanas o económicas.
Una causa que afecta sobre todo a países en vías de desarrollo cuando son golpeados por un desastre natural es la lentitud en la recuperación y reconstrucción de su vida cotidiana. Por ejemplo: El huracán Andrew, que azotó a Estados Unidos en 1992, ocasionó 30.000 millones de dólares de pérdidas, pero el 75% corrieron a cargo de compañías aseguradoras. En cambio, las inundaciones y deslizamientos de tierras que asolaron China en 1996, provocaron un perjuicio económico de 24.000 millones de dólares, pero sus seguros no alcanzaron al 2% de las pérdidas.
Tristemente además, pasado el fenómeno, las víctimas no sólo necesitan ayuda material sino también apoyo psicológico. Es aquí cuando la comunidad mundial, los habitantes de ese país deberán unirse para que juntos se brinde la ayuda oportuna para ayudar a los más desprotegidos.
Un punto a tener en cuenta es que los desastres o catástrofes originados por fenómenos naturales son cada vez mayores y acarrean pérdidas millonarias; aunque los científicos que observan, registran y analizan la dinámica natural afirman que la frecuencia de los casos extremos no ha aumentado considerablemente. Esto se debe en gran parte al aumento de la población mundial y de la pobreza, pues el dónde y el cómo construye el hombre sus viviendas puede agravar los riesgos tanto físicos (lesiones y muertes) como sociales y económicos, que son de lenta recuperación.
Otro elemento a tener en cuenta es que muchas de las acciones de los seres humanos como la deforestación y la contaminación agravan los efectos de los fenómenos naturales.
CLASES DE DESASTRES NATURALES
Los científicos han clasificado más de 20 tipos de desastres naturales Abarcan desde terremotos hasta nieblas y brumas, pero los más importantes son:
Hidrológicos: oleajes tempestuosos, tsunamis
Meteorológicos: inundaciones, huracanes, ciclones, tifones, tornados, sequías, heladas, granizadas, olas de frío o de calor, nevadas o temporales de invierno.
Geofísicos: movimientos sísmicos y vulcanismo, avalanchas, derrumbes, aluviones, aludes.
Biológicos: marea roja (aparición en la superficie de las aguas de mejillones, almejas, etc. que son portadores de toxinas y alteran la cadena trófica)
Juan José Cedeño S.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Las mujeres en la política

En días pasados se dio la noticia de que el nuevo presidente de Argentina es una mujer, Cristina Fernández de Kirchner. Ella se suma a varias mujeres a nivel mundial que se han abierto las puertas para ocupar cargos públicos siempre pensados para ser ocupados por los hombres.

Por eso hoy no parece llamar la atención escuchar el nombre de una mujer como directora de una gran empresa, titular de una Secretaría de Estado, o inclusive, jefa de Estado; dejando a un lado el mito de que los hombres son los que deben ocupar esos niveles de liderazgo. Este suceso como muchos otros representan el avance que se ha dado en el campo de la igualdad de géneros, así como la igualdad de participación en los diferentes campos sociales (política, cultura, sociedad, empresa, etc).

Es de reconocer en estos tiempos ya no existe puesto, profesión o actividad en el que no esté presente al menos una mujer destacada.

Podríamos poner de ejemplo a mujeres como, Indira Ghandi, Violeta V. de Chamorro y Margaret Thatcher, por citar algunos ejemplos, han sido pruebas fehacientes de que las denominadas “sexo débil” pueden desempeñarse en forma exitosa en los cargos públicos más importantes de un país.
Otros ejemplos de mujeres que han alcanzado lugares importantes en el plano político están: Ángela Merkel, es hoy por hoy la mujer más influyente en Europa, con su papel de presidenta del G-8 (las 8 naciones más desarrolladas) y canciller de Alemania.

También la senadora Hilary Clinton, actual aspirante a la Presidencia de los Estados Unidos por el Partido Demócrata, así como Condoleeza Rice, secretaria de Estado norteamericana.
Michelle Bachelet, actual presidenta de Chile, es otra mujer que se ha enfrentado a los prejuicios sobre la exclusión de las mujeres en la política, aunque tuvo puntos a su favor por provenir de una familia políticamente influyente en su país, ha sabido gobernar con un gran sentido de estado.