miércoles, 9 de enero de 2008

La santidad

La santidad.

Cuando se habla de santo o santa, nuestra imaginación piensa rápidamente en las imágenes que hay en las iglesias o en nuestras casas, o se piensa que sólo es para personas extremadamente buenas y elegidas por Dios para ser santos.

Hay que aclarar que la santidad no es para unos cuantos elegidos o predestinados por Dios, al contrario todos, absolutamente todos, estamos invitados por Dios a ser santos, sin distinción de raza, color, lengua o país. A lo largo de la historia en la Iglesia, la cantidad de santos y santas es interminable, muchos fueron personas preparadas con estudios, otros no tenían los conocimientos elementales de escuela, uno fueron personas de vida consagrada como sacerdotes, religiosas, religiosos, otros fueron personas casadas o solteras. Ha habido un poco de todo, por eso podemos afirmar que para ser santo no hay distinción.

La santidad es la práctica de las virtudes cristianas en un grado heroico, poniendo en práctica todos los días los mandamientos, el amor, el perdón, la misericordia, la caridad, etc. La santidad es vivir en la gracia de Dios, buscando imitarlo y seguirlo, no sólo de palabra, sino con el ejemplo.

Durante el siglo pasado y todavía en este, hemos tenido el testimonio de grandes hombres y mujeres que aprendieron a vivir en grado heroico las virtudes cristianas. Una madre Teresa de Calcuta, un Juan Pablo II, un Mather Luther King, que no siendo católico, pero si evangélico, supo poner su vida al servicio de los demás. Un Mahatma Ghandi, que sin ser cristiano, toda su filosofía y vida fueron inspiradas por la Biblia y la persona de Cristo.

Ellos que fueron cercanos a nosotros en tiempo y espacio, nos pueden ayudar a entender que ser santos no es cosa difícil, ni se necesitan realizar cosas extraordinarias, simplemente vivir como Cristo nos ha invitado hacerlo y practicando los valores cristianos. Que nuestra santidad no sólo se quede en la palabra, sino que podamos llenar nuestro mundo de santos y santas, para que iluminen el mundo que parece estar en oscuridad.

Un buen propósito

Un buen propósito.

En cada final de año, las personas inician a pensar sus propósitos que realizarán en el próximo año, teniendo en cuenta lo que se hizo y no se hizo durante el año que está terminando. Normalmente la lista es larga con muchísimos propósitos a realizar hacer una dieta, trabajar mucho, conseguir un buen trabajo, comprar un carro, adquirir una casa, irse de vacaciones, conseguir el éxito, tener salud, dinero y amor, etc. Pero en el fondo, casi todas terminan siendo peticiones materiales.

Suele suceder que cuando la lista tiene escritas muchas cosas a realizar, termina el año sin haber cumplido ninguna. Sin embargo, cuando la lista es pequeña y muy específica en cosas concretas, se pueden trabajar más fácilmente.

No digo que no hay que hacer una lista, al contrario, hay que hacerla, pero teniendo en cuenta las prioridades, las necesidades primarias de la vida, lo que hace falta más trabajar y así podremos planear cosas concretas y no aquellas que están en el aire. Junto a esta propuesta, también está en no sólo pensar en propósitos materiales o aquellos que me benefician a mi.

Existen propósitos también espirituales, como pueden ser: proponerme a perdona aquellos que me han ofendido; dar más cariño y afecto a la gente que está más cerca de mi; hacer más obras de ayuda y servicio a los demás; etc., Por eso el buen propósito no es sólo aquel que me beneficia a uno, sino que también ayuda a los demás. Tendremos que trabajar mucho el egoísmo, de pensar solamente en uno mismo, ahora hay que abrir nuestros horizontes para las demás personas, sobre todo aquellas que están más cerca de nosotros.

Que nuestra lista de este año, sea un propósito a trabajar verdaderamente para crecer más humanamente

Un buen propósito

Un buen propósito.

En cada final de año, las personas inician a pensar sus propósitos que realizarán en el próximo año, teniendo en cuenta lo que se hizo y no se hizo durante el año que está terminando. Normalmente la lista es larga con muchísimos propósitos a realizar hacer una dieta, trabajar mucho, conseguir un buen trabajo, comprar un carro, adquirir una casa, irse de vacaciones, conseguir el éxito, tener salud, dinero y amor, etc. Pero en el fondo, casi todas terminan siendo peticiones materiales.

Suele suceder que cuando la lista tiene escritas muchas cosas a realizar, termina el año sin haber cumplido ninguna. Sin embargo, cuando la lista es pequeña y muy específica en cosas concretas, se pueden trabajar más fácilmente.

No digo que no hay que hacer una lista, al contrario, hay que hacerla, pero teniendo en cuenta las prioridades, las necesidades primarias de la vida, lo que hace falta más trabajar y así podremos planear cosas concretas y no aquellas que están en el aire. Junto a esta propuesta, también está en no sólo pensar en propósitos materiales o aquellos que me benefician a mi.

Existen propósitos también espirituales, como pueden ser: proponerme a perdona aquellos que me han ofendido; dar más cariño y afecto a la gente que está más cerca de mi; hacer más obras de ayuda y servicio a los demás; etc., Por eso el buen propósito no es sólo aquel que me beneficia a uno, sino que también ayuda a los demás. Tendremos que trabajar mucho el egoísmo, de pensar solamente en uno mismo, ahora hay que abrir nuestros horizontes para las demás personas, sobre todo aquellas que están más cerca de nosotros.

Que nuestra lista de este año, sea un propósito a trabajar verdaderamente para crecer más humanamente

martes, 8 de enero de 2008

Los medios de comunicación social: instrumentos para la evangelización

Los medios de comunicación social: instrumentos para la evangelización.

Con el paso de los años, vemos surgir cada día nuevos y modernos medios de comunicación, que permiten a la comunicación llegar en menos tiempo a lugares cada vez más lejanos. La Iglesia en los últimos tiempos ha venido reflexionando sobre este tema de los medios de comunicación, como una ayuda eficaz para la evangelización. Han sido muchos los documentos eclesiásticos que han tocado el punto.
Por un lado, la Iglesia ha reconocido el valor de los medios de comunicación para la comunicación humana, como una herramienta para el desarrollo y crecimiento de las personas humanas, es creación al servicio del mismo hombre. La Iglesia también reconoce estos medios como un regalo de Dios. Por eso la Iglesia no puede prescindir de ellos en su tarea evangelizadora.

Sabemos que los medios de comunicación pueden influenciar tanto positiva como negativamente a las personas, depende del uso que se les dé. Si los usamos como instrumentos que fomentan la cultura, la educación, los valores, la información; también los podremos utilizar para fomentar el acercamiento a Dios.

Ellos nos podrán ayudar a trasmitir las actitudes religiosas y morales, los valores evangélicos, las prácticas cristianas, la participación y celebración de los sacramentos, en otras palabras, pueden ser el vehículo que lleve el mensaje de Cristo a las personas que aun no lo conocen. Por eso la misión que desarrolla la Iglesia en todo el mundo, puede y debe utilizar estos instrumentos como una ayuda a la evangelización.

Las leyes anticonversión

Las leyes anticonversión.

En los últimos años, a través de los medios de comunicación se viene escuchando y sabiendo más de la cultura musulmana. Su conocimiento ha crecido en los últimos 7 años después de los atentados terroristas en Estados Unidos, España e Inglaterra. Todos ellos atribuidos a grupos extremistas islámicos.

No sólo el terrorismo que ejercen ellos es a nivel bélico, sino también a nivel confesional, es decir, para muchos sectores del islam si uno cambia de religión a otra que no sea la musulmana, será castigado hasta con la pena de muerte.
Hoy, la vida de muchos cristianos que se encuentran en países de mayoría musulmana se desarrolla en ambientes de conflictos como racismo, menosprecio, segregación, aislamiento, persecución; al grado de que muchos no son empleados en ningún trabajo o son asesinados por profesar la fe cristiana. Junto con esto, en varios países de influencia musulmana, hinduista o budista se están creando leyes contra la conversión a otras religiones. Poniendo leyes severas contra quienes se cambien de religión, por ejemplo la pena de dos a cinco años prisión, una multa entre 5,000 y 10,000 euros, y en algunos casos extremos, hasta la pena de muerte.

Son muchos los esfuerzos de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, de países, de los derechos humanos entre otros, que están trabajando para mantener un ambiente hostil, donde se de libertad a las personas de elegir y profesar la fe que ellos deseen, sin ser perseguidos o rechazados.

Muchos cristianos ante éstas leyes afirman, que la misión de la Iglesia católica continuará desarrollándose, enfrentándose a las contrariedades que los mismos gobiernos puedan poner para obstaculizar la evangelización y la conversión de personas al cristianismo. Su lucha continuará para lograr una libertad de culto.

Los tesoros del mundo

Las Tesoros del Mundo.

Algunos meses atrás, se desarrollo a nivel mundial el concurso para elegir las nuevas maravillas del mundo moderno. Anteriormente existían las 7 maravillas del mundo antiguo: La Gran pirámide de Giza, en el Cairo Egipto; los jardines colgantes de Babilonia, en Iraq; el templo de Artemisa, en Efeso Turquía; la estatua de Zeus, en Olimpia Grecia; el mausoleo de Halicanaso, en Bodrum Turquía; el Coloso de Rodas, en Rodas Grecia y finalmente el faro de Alejandría, en Alejandría Egipto.

Con más de cien millones de votos de todo el mundo, se eligieron las siete nuevas maravillas: Chichén Itza, Yucatán México; Cristo Redentor, en Río de Janeiro Brasil; la gran muralla china, en China; Machu Picchu, en Cuzco Perú; Petra, en Jordania; finalmente el Taj Mahal, en Agra India. Junto a esta votación hubo una maravilla honorífica la gran pirámide de Giza, en Egipto.

Actualmente se está desarrollando una votación por las siete maravillas naturales, los resultados finales se tendrán el 8 de agosto del 2008, a la cabeza de las votaciones va ganando el Río Amazonas, en Brasil. Muchas de estas maravillas muestran el ingenio humano, que a través de su creatividad han logrado realizar verdaderas obras de arte.

El mundo no se detiene y sigue produciendo nuevas obras de una calidad y una belleza inimaginables. Creo que no tardarán muchos años en que vuelvan a realizarse nuevas votaciones para las maravillas arquitectónicas modernas, que sin duda Valencia con su centro de las ciencias y las artes, Dubai con sus imponentes edificios o New York con sus rascacielos estarán entre las nominadas para convertirse en maravillas.

Que este tipo de eventos sigan surgiendo, como desarrollo de la cultura, la educación y las buenas artes.